Diario de Renard 2


 1892

2 de enero. Un poeta simbolista lee a uno de sus amigos la descripción de una querida.

-¡Es posible -exclama el amigo- que se pueda degollar a una mujer de este modo!

 

*Pensar que tendremos que morir, que nos es imposible no haber nacido.

* ¡Ah, si pudiésemos, subidos a una silla, pegar la oreja a la luna! ¡Cuántas cosas nos diría!

 

3 de enero. Frase del marido a su mujer: "Bueno, veamos, ¿cuántos amantes tienes?"

 

4 de enero. El movimiento del artista que se aleja lentamente para escuchar si lo aplauden.

 

* Di todo lo que quieras de Boileau; ello no impide que le conozcas, en tanto que él no te conoce a ti.

 

*Raynaud está hablando de León Bloy. Le presentan a alguien y le dice: Es usted un tonto, señor.

Y agrega, después de ver la cara que pone: s mi método para poner a prueba a los desconocidos: empiezo por decirles tonterías.

O bien, dice al desvergonzado:

-Caballero, usted quiere hablar conmigo; pues bien, no soy rico y mis cuartos de hora deben pagarse.

 

5 de enero. Era un hombre agriado por el éxito.

 

*Trabajo mucho para que, más tarde, cuando me retire a mi pueblo, los aldeanos me saluden con respeto si llego a enriquecerme con la literatura.

 

*Le Figaro, es suplemento del Mercure -dice Rachilde.

 

12 de enero. Schwob, durante la cena: Daudet me contó lo siguiente: comía con el gran poeta Víctor Hugo, que, por supuesto, presidía la mesa; pero estaba aislado en la cabecera y los invitados se alejaban de él poco a poco para acercarse a la juventud, a Jeanne y a George. Como estaba casi sordo, no le hablaban; lo olvidaban; de pronto, al final de la comida, se oyó la voz profunda del gran hombre de la barba hirsuta, que, desde lejos, decía: "¡No me han dado postre!"

 

*León Daudet es inteligente, pero tiene ciertos aspectos inquietantes. Inicia una conversación o corre de un extremo a otro del salón como movido por un resorte.

 

*-Detesto -dice Schwob- a aquellos que me llaman "mi querido colega"; quieren ubicarme en su clase.

Luego agrega: Baudelaire, en una cervecería, dijo: Esto huele a destrucción.

-No  le dijo alguien , huele a coles, a sudor de mujer, pero Baudelaire replicó con violencia: Le digo a usted que esto huele a destrucción.

 

15 de enero. Veladas en casa de Daudet. Lo más interesante que hemos oído:

Goncourt: "Maupassant tiene oficio, logra muy bien la novela de costumbres de Normandía; además hay en Monnier cosas más graciosas que su Cohon de Morin. Pero no es un gran escritor, no es aquello que nosotros llamamos artista.

-Nosotros, ¿quiénes?

Y girando la mirada en torno suyo para ver si alguien protesta, repite:

-No es un artista.

Nadie lo contradice.

 

Daudet: A Maupassant lo ha perjudicado el querer hacer un libro más que los otros. Él pensó: "Barrès ha publicado, Bourget y Zola también, y yo no he publicado nada ese año." Y esto lo ha matado...

 

La mano de Goncourt tiene la suavidad de un edredón húmedo.

 

21 de enero. Schwob tiene una ingeniosa manera de demostrar que una conversación le interesa: hace repetir dos o tres veces lo que le dicen.

 

27 de enero. Es necesario que el hombre libre se tome a veces la libertad de ser esclavo.

 

* Le dice un rico a un pobre:

-Tome, amigo, un pedazo de pan; es lo único que no nos cansa.

 

30 de enero. Schwob me dice que Forain está entusiasmado con L'Ecornifleuer, cuya crueldad ha dejado muy atrás a Buvard et Pécuchet; su crueldad, no su talento, por supuesto. Aquí no se trata de talento.

 

* Hay gente que ve como si tuviera los ojos en los extremos de una percha, muy lejos de su cerebro.

 

* Schwob ha empezado su diario y me lo lee. Encuentro, redactadas por él, cosas que yo había anotado.

 

1º de febrero. Schwob me dice: "Cuando se quede usted calvo estará soberbio."

 

4 de febrero. Se cogía la cabeza por la nuca y la sacudía sobre la página en blanco, como si quisiera hacer caer las palabras que aún no estaban maduras y que por lo tanto eran difíciles de arrancar.

 

9 de febrero: Darzens cuenta que Huysmans, estando en casa de Case la víspera del duelo. despotricaba contra todos los platos que le servían, contra el pan sin harina, etc. De pronto se percató de que la señora Case estaba desolada; entonces terminó diciendo: -Por otra parte, señora, es mucho mejor que si fuera verdad.

 

12 de febrero. Sólo una cosa me molestaría; mi propio desprecio; pero no puedo escupirme materialmente a la cara.

 

18 de febrero. Cuando se miraba a un espejo tenía tentaciones de limpiarlo.

 

29 de febrero. Nuestros "antepasados" veían el carácter, el tipo determinado... Para nosotros el tipo es discontinuo: tiene sus períodos de tranquilidad y sus crisis, sus momentos de bondad y de maldad. Sentimos cada vez con mayor fuerza la pretensión de acercarnos a la verdad, que ha sido la inquietud de todos los grandes escritores. Pero, ¿nos acercamos a ella? Mañana o pasado seremos ya falsos y así será hasta que este universo se canse de ser útil.

 

4 de marzo. Pequeñas amenidades relacionadas con L'Ecornifleur:

Es el libro de un torpe. Es un insulto a todo cuanto es horado.

 

Duadet: "¿Cuándo se ha visto a una mujer remendando calzoncillos delante de los hombres?"

Goncourt: "Por el contrario, eso está muy bien."

 

Anatole France a Schwob: "El libro me parece admirable pero, ¿cómo hablar de él a mis lectores?"

 

9 de marzo. Anoche, cena de La Plume. Son raros los hombres inteligentes con rostros inteligentes. Fealdades estudiadas con puños de bastón. El horrible Verlaine es un Sócrates lúgubre y un Diógenes sucio, mezcla de perro y de hiena. Se deja caer tembloroso en una silla que alguien se preocupa de acercarle. Y ríe con la nariz, una nariz neta como trompa de elefante, cejas y frente.

 

Cuando Verlaine entraba, un caballero que demostró su estupidez al poco rato exclamó mientras aplaudía:

-¡Loor al ingenio! No lo conozco, pero ¡loor al ingenio!

El abogado de La Plume dijo entonces:

-Prueba de su ingenio es que ríe de esto.

 

Le sirven a Verlaine algunos fiambres que él rumía. Con el café, sólo se escucha: "Maestro". "Querido maestro", pero él está preocupado y pregunta qué han hecho con su sombrero. Parece un dios ebrio del que no quedara más que nuestra devoción por él: sobre ropas andrajosas  corbata amarilla y un sobretodo que debe estar pegado a la piel en muchos sitios , su cabeza de piedra parece ofrecerse a la demolición.

 

Cazals parece un Lamartine niño que ha estado jugando con desperdicios en la calle;de su cuello pende un trozo de encaje; tiene la voz pastosa y las manos tan blandas que se diría que al estrecharlas les damos forma.

Este hombre me dice: "Venga, cantaré para usted a los pies de Péladan".

Pero tengo que hacer algo más importante y, además, como homenaje de simpatía no deja de ser extravagante que quiera cantar para mí los pies de Péladan.

 

Charles Buet es el catolicismo graso y craso.

Su hijo es un joven muy agradable que usa anillo y está contento de entrar en las bambalinas de la literatura.

Deschamps pronuncia mi nombre; entonces Scholl se pone de pie y, acercándose, me dice entre abundantes cumplidos:

Ayer me encontraba en el palco de Felicie Mallet, que leía su libro y me dijo: "Lea usted esto, es admirable." Comparto su opinión; además, ha renovado usted una palabra que ahora entrará en circulación; ¿sabe usted que tuve que buscarla en el diccionario?

Contesto:  ¡Sí, sí, maestro! ¡Maestro!  Y las miradas se posan sobre mí como flechas de plomo.

 

Cantamos y empiezan a desfilar los platos. ¡Qué insoportable es esta costumbre de cortar tocino con aire grave!

 

Deschamps dice:  ¿Creen ustedes que esto me divierte?

 

¡Qué cena! Las manos negras del mozo, cosas negras en los platos, esa pierna de cordero lanudo servida en la fiambrera cercana. Es curioso, porque no come los salchichones que trae y que todos se disputan.

 

Hablamos con Rachilde de su talento incomprendido, desconocido, y de nuestra esterilidad. Es extraño, hay libros que nos parecen hermosos, que nos agradan, cuya lectura nos seduce, pero que no quisiéramos escribir. ¿Acaso es inútil escribir esas cosas? ¡Qué raro!

 

Y bien  pregunta Remâcle , ¿cree usted que la mujer es simple?

Por supuesto  contesto . Yo quisiera hacer un libro en el que presentara a la mujer como un ser simple, oponiéndola a la mujer laberinto de estos últimos años literarios.

 

La moraleja de esta cena es que el dueño de restaurante se dio cuenta de que por lo menos dieciséis de nosotros no habíamos pagado.

 

¡El genio, qué maravilla! -exclamó Dubus-. Acuerda el derecho de ser un cerdo, de imponer sus vicios y sus pulgas y de que esto se encuentre natural.

 

* ¡Cuántos cabos de vela entre nuestras pequeñas glorias luminosas!

 

* Los ojos de Velaine están como aplastados bajo la piedra de la frente.

 

14 de marzo. ¿El hijo de Verlaine se parece a Rimbaud?

 

*Le preguntaban a Verlaine:

-¿Por dónde ha pecado usted más, maestro?

Verlaine no contestó, levantó el índice y lo volvió a bajar, señalando en dirección significativa.

 

*Hay en Verlaine -dice Schwob-, un hombre honrado, un ciudadano, un patriota que, convencido de la utilidad de su vida, piensa: "He honrado a Francia", y por lo tanto quisiera ser condecorado.

 

15 de marzo. ¡Analizar un libro! ¿Qué pensaríamos de un invitado que comiendo un melocotón maduro se sacara los trozos de la boca para mirarlos?

 

21 de marzo. Tengo ganas de hacer una monografía sobre el topo.

 

26 de marzo. Ese hombre quería alimentar a las palabras en el hueco de su mano.

 

4 de abril. Escribir un "canto" entre dos amantes en el que no se dijeran "te amo".

 

6 de abril. La nueva fórmula de la novela no es la de hacer novelas.

 

Encuentro a Steinlen durante mi paseo. Me dice que tiene una niñita de tres años. En medio de la muchedumbre hablamos gravemente, como buenos padres de familia, y terminamos por decirnos que el hijo moraliza, en el buen sentido de la palabra.

 

Debemos domar la vida por la dulzura.

 

7 de abril. Cien mil almas, ¿cuántos hombres serán?

 

*Oscar Wilde come a mi lado. Tiene la originalidad de ser inglés. Ofrece un cigarrillo, pero él mismo lo elige. No da vuelta a la mesa sino que la altera. Tiene una cara como amasada con gusanitos rojos y largos dientes cariados. Es enorme y usa también un enorme bastón. Schwob tiene el blanco de los ojos enramado de rojo.

Wilde habla: Loti ha editado sus acuarelas. La señora Barrès es fea, no la he visto porque no veo nunca lo feo. Sé que Zola trabaja con documentos; un día uno de mis amigos le llevó dos vagones de documentos y Zola tuvo que dormir afuera: eran trescientas páginas sobre la guerra.

Al volver de Tonkin, un amigo me dijo: "Cuando éramos los vencedores parecíamos chicos jugando a la pelota, pero cuando fuimos vencidos tomamos el aspecto de esos jugadores que juegan con cartas marcadas en sucios mesones." Esto sugiere algo más que La Debâcle.

 

26 de abril. Un libro nos desagrada en todo aquello que se nos parece.

 

30 de abril. La ironía es el pudor de la humanidad.

 

2 de mayo. Cuando uno está con un pintor y le pregunta: "¿azul, verde o violeta?". Apresurarse a agregar: "Yo lo veo azul", especialmemte si lo vemos verde.

 

*¿Nos traéis acaso soluciones del Más Allá? Si no es así, dejadnos en paz.  ¿Creéis encontrarlas?  Sí.  Entonces ignoráis lo limitado de vuestra inteligencia  ¿Acaso no sabéis que sobre la muerte no nos queda sino llorar?

 

11 de mayo. Cuenta Schwob: -Había en el hospital, delante de mí, un moribundo que durante una hora, hasta morir, hizo una gran señal de la cruz, mientras decía: "Tengo miedo, tengo miedo."

 

13 de mayo. Palabras de Verlaine en la cena de "La Plume": Quisiera regalarle algo a mi pequeña.

-¿Qué regalo?  pregunta Deschamps.

-Manzanas frescas.

-Voy a decirle al cocinero que le ponga algunas en un cucurucho.

Un momento después, Verlaine dice:

-Pensándolo bien, no. La pequeña se las comería.

 

* En arte, no hacer nada como los demás; en moral, hacer como todo el mundo.

 

1 de mayo. ¡Si bastara pegarse un sello postal raro en la espalda para aparecer en el extranjero!

 

18 de mayo.  Anatole France -dice Rosny- es un escritor distinguido que cree que Thaïs encierra un símbolo,y Jules Lemaître rehace lo que ha hecho Anatole.

 

*El signo de necesidad con que quisieran marcar su obra ciertas personas como Zola, Goncourt y Daudet.

 

* Erase un encuadernador que se afanaba para borrar las dedicatorias de los libros. Le parecían manchas.

 

31 de mayo. Ya no tenía memoria y todas las mañanas amanecía sin recuerdos, joven, como una hoja nueva.

 

21 de junio. El talento es como el dinero: se habla de él aunque no se lo posea.

 

*Tengo enemigos porque no he podido encontrar talento a todos aquellos que me han dicho que yo lo tenia en demasía.

 

*Salió de su carácter y se llevó la llave.

 

30 de junio. ¿Qué prueba el éxito? ¿Hay que mencionar a los hombres incomprendidos las obras que fracasaron o los libros desdeñados?

Después de todo, quizá tengas talento algún día.

 

5 de julio. Leía un libro, quería ser célebre como el autor, y para lograrlo, trabajar día y noche; después de haber tomado esa firme resolución se levantaba, se paseaba, daba una vuelta, resoplaba.

 

11 de julio. ¿Ser claros? ¡Somos tan incapaces de un esfuerzo para comprender a los demás!

 

12 de julio. Cuando ella se proponía hacer economías, empezaba por no dar más limosnas.

 

*"Pues bien, señor, ¿qué dirá mi marido cuando le repita lo que usted me está diciendo? Porque tendré que decírselo.

 

13 de julio. ¿Quiere que se lo diga? Pus bien, su originalidad lo matará.

 

*Ella palideció como una hoja que se vuelve del revés.

 

*El arte de adquirir rentas gracias a su desinterés.

 

*Manzanos con la cabeza blanca como jefes de estación.

 

*Dichosos los que pueden decir: "Voy al Banco de Francia."

 

16 de julio. Le habían dicho que la escritura ascendente es un signo de progreso y él firmaba del sótano al granero.

 

20 de julio. El Racine sobre la mesa de Verlaine.

Una mañana -cuenta Schwob- fui a ver a Verlaine a un albergue mísero. ¡Para que describirlo! Empujo la puerta y veo una cama, mitad de madera, mitad de hierro, y un orinal de hierro lleno de cosas que olían mal. Verlaine estaba acostado: sólo se veían mechones de cabello y de barba y algo de su cara con la piel amarillenta y marchita como cera.

-¿Está usted enfermo, maestro?

-¡Hum! ¡Hum!

Al volver el rostro vi toda esa bola de cera, de la cual parecía desprenderse un pedazo manchado de barro: la mandíbula inferior.

Verlaine me alargó la punta de un dedo; estaba vestido y sus zapatos sucios asomaban por entre las sábanas. Se volvió hacia la pared sin decir más que: --¡Hum! ¡Hum!

Sobre la mesa de noche había un libro: era un Racine.

 

* Es también Schwob quien me dice: Pídale a Barrès que le cuente la muerte de Hennequin. Le gusta contarla. Ella enseña -según Barrès- que Hennequin era un alma casta; que Odilon Redon dibuja mal y que la señora Hennequin es una mujer a la antigua.

 

Hennequin, que quería bañarse, dijo a Redon: No me mire.

-Yo no miro nunca un desnudo -contestó Redon-. Se volvió de espaldas y permaneció largo tiempo inmóvil. Entre tanto, Hennequin se ahogó.

Cuando llevaron su cuerpo a la casa, la señora Hennequin dijo: Es una flor segada.

 

25 de julio. Como es sordo del oído izquierdo no oye del lado del corazón.

 

*En el banquete de La Plume, que Zola presidía. Retté le dijo: Le tiendo la mano.

 Y Zola respondió: Comprendo su intención. Yo se la daré, cuando haya terminado mis Rougon.

Retté insistió: No lo creo.

 

*A mi pluma le está brotando hierba.

 

*Una piel de árbol.

 

* No cortaba el trigo por temor de estropear las margaritas.

 

3 de agosto. Si la inspiración existiera, no habría que esperarla; y si viniera, habría que espantarla como a un perro.

 

 * Tengo en el corazón como un reflejo de un bello sueño del que ya no me acuerdo.

 

5 de agosto. Suponedlo muerto por un momento y veréis si no tiene talento.

 

* ¡Le creía a usted muerto! Bueno, será para otra vez.

 

24 de agosto. Le bastaba para justificar su derecho a la pereza, que una mosca se posara sobre su hoja de papel en blanco. No escribía para no molestarla.

 

10 de septiembre. El miedo al aburrimiento es la única excusa del trabajo.

 

28 de setiembre. Tenía temor al trabajo y aburrimiento por no trabajar.

 

3 de octubre. Muerto Renan, algunos jóvenes se preguntaban con inquietud que será de nosotros: son los fanáticos.

 

Yo quisiera oír a un hombre quejarse de la duda como de un panadizo y gritar de rabia. Entonces creería en los dolores morales.

 

Y yo también fui a ver a Renan.

 

5 de octubre. La muerte de los otros nos ayuda a vivir.

 

7 de octubre. Hay que ceder a veces porque se es menor, a veces porque se es mayor.

 

* Benévolo con la humanidad en general y terrible en cada individuo.

 

* ¡Courteline intentando arrastrar a Schwob a la literatura alegre!

 

* La claridad es la cortesía del hombre de letras.

 

* Lorrain me dice: Me trituran las muñecas. Esta noche ya no siento nada, podría hundirme una aguja.

 

*Sueña con una cortesana virginal cuyo cuerpo supiera todo y que llevara una azucena en la mente.

 

13 de octubre. No escribo versos porque me gustan tanto las frases cortas que un verso me parece demasiado largo.

 

15 de octubre. Ayer Schwob lucía su mejor sonrisa. Mientras discutíamos, él sonreía a mi mujer como diciéndole: "¡Qué testarudo! ¿Habrase visto ridículo igual?" Yo tenía verdaderos deseos de pegarle un puntapié en la cara, pues Marinette también sonreía cortésmente.

 

21 de octubre. Nunca había escuchado cantar a los pájaros y no se avergonzaba por ello.

 

26 de octubre. A veces se creía un gran artista, quería domar la vida y, como un rústico, no hacía más que tonterías.

 

* Llegaba a la realidad pasando por ensueños sucesivos.

 

* El hombre de la auténtica gloria es aquel a quien se conoce sin haberlo leído. Las "trompetas de la fama" hn proclamado su nombre.

 

27 de octubre.  Leo en el fuego  dice ella.

Y él contesta:  ¿Quiere usted que provoque un incendio?

 

* Las casas de mi aldea eran tan pequeñas que cuando volví a verlas me parecía posible escribir las letras de mi nombre sobre la nieve de los techos con la punta del dedo.

 

28 de octubre. Ante la amenaza de un artículo demoledor de León Bloy que, según Maurice Barrès, le hará mucho daño en provincias, éste pregunta a Schwob si conoce a Bloy. "Quiero hacerlo apalear por dos matones a sueldo antes de que escriba el artículo, pero no quisiera que se equivocarán".

Schwob, maravillado, compra la fotografía de Bloy y se la manda a Barrés.

 

24 de noviembre. Los relámpagos son como las huellas de una garra invisible.

14 de diciembre. Acababa de encontrar una nueva definición de la vida.

23 de diciembre. ¡Las horas en que uno sólo querría escribir música!

 

  1893

 

7 de enero. Docquois me dice: Sus obras son hojas que caen de un árbol. Los que no comprenden se preguntan dónde está el árbol.

 

* La sonrisa es el comienzo de la mueca.

 

11 de enero. La voluptuosidad de la mentira.

 

*Cuando hace el elogio de alguien le parece que se denigra un poco.

*Se endeudaba a la medida de sus recursos.

 

16 de enero. Sólo recibía a los críticos y a cada uno de ellos le decía: "Usted es el único que me comprende."

 

* A través de su barba se podía apreciar lo feo que hubiera sido sin ella.

 

22 de enero * Un escritor muy conocido el año pasado.

 

* Cuando ha hecho un hermosa frase es como un pescador que acaba de sacar un pez.

 

* Los periodistas, sepa usted, son esos señores que escriben para tener pases en los ferrocarriles.

 

*¡Doble honor!  dice  He recibido una buena noticia y he hecho llorar a alguien.

 

* Recuerdos de infancia dibujados como una cerrilla.

 

* Era dichoso y cada vez que respiraba los bordes de la mesa y de su vientre se tocaban.

 

* ¿Qué será de Pelo de Zanahoria? Es un ser bueno hasta parecer tonto, será buen padre y un buen marido; no tendrá la crueldad de pescar ni de cazar. Cuando coma bien pensará en los que no comen, dará limosna a los pobres. ¿Veis que será un tonto? ¡Es tan difícil saber lo que se quiere!

 

* Prométeme una cosa: que si vuelves a casarte engañarás a tu marido.

 

* Os preocupáis más de ser releídos que de ser leídos.

 

* Es un retrato extraordinario: se diría que nos va a hablar.

 

* Por orden de mérito alfabético.

 

* Uno:  Me vendo; luego, tengo talento.

 El otro:  No me vendo; por lo tanto, tengo talento.

 

* Los dos enamorados: están separados por el camino y avanzan, cada uno, a lo largo de un foso.

 

24 de enero. Escribir sobre un amigo es enfadarse con él.

 

* Se disponía a decir: "Vengo de parte del señor Fulano de Tal" cuando vio una cara tan avinagrada qu se levantó antes de sentarse diciendo, al tiempo que se cubría nuevamente y volvía la espalda: "Me voy de parte del señor Fulano de Tal".

 

* Durante toda su vida estuvo sentado en un trasportín.

 

* Los verdaderos amigos: con los pies helados se hacían confidencias bajo un pico de gas.

 

* Ella se cortó, chupó la sangre de su herida y se envenó.

 

25 de enero. Barrès, amigo de los perros, pero enemigo de las leyes y las costumbres, lo cual es muy grave.

 

25 de enero. Tenía una hermana insoportable que le escribía continuamente:

Estoy orgullosa de ti, a quien dicen que me parezco.

 

* Anatole ve un objeto y le pregunta al vendedor desconocido:

-¿Cuánto cuesta?

-Para usted, señor, quince francos.

-¿Cómo para mí? ¿Qué son esas familiaridades? Tome veinte francos, no le daré ni un centavo menos.

 

29 de enero. Ayer se hablaba de monos tan inteligentes que son capaces de servir la mesa. Inmediatamente, los mucamos de corbata blanca aguzaron los oídos y fruncieron la nariz entre sus honorables costeletas, olfateando la competencia.

 

1º de febrero. Pedro y Pablo.

A Jules Renard nadie le llamaría "querido maestro" aunque ya tenga discípulos porque es demasiado joven. Nació el 22 de febrero de 1864 y estudió en varios liceos de los que no recuerda ni el nombre.

¿Sus proyectos? No los tiene; en literatura es un oportunista.

¿Sus métodos de trabajo? Todas las mañanas se sienta a su mesa de trabajo y espera que llegue. Según él, siempre llega.

Unos dicen: "tiene un corazón seco"; otros: "Es un ser sensible que trata de parecer cruel"; algunos: "Yo lo conozco: es bueno", y no falta quien diga: "¡Qué miserable, yo no lo creía así!"

 

La vida te parece divertida por la mañana y fastidiosa por la noche.

 

*Todos harían lo mismo.

 

*Como poeta fue aplaudido por Charles Cros.

 

* Un señor, "ferviente admirador", me pregunta si yo soy el autor de L'Epouvantail. Ante mi sorpresa, agrega: Sí, es un pobre que roba el traje a un espantapájaro y, arrepentido, en seguida le pone su propio traje.

 

13 de febrero. Me gusta Maupassant porque se diría que escribe para mí, no para él. Pocas veces se confiesa. No dice: "He aquí mi corazón", ni: "La verdad brota de mi pozo". Sus libros divierten o fastidian. Cuando uno los cierra no se pregunta angustiado: "¿Es arte mayor, menor, mínimo?" Los estetas tormentosos, siempre dispuestos a exaltarse, desdeñan su nombre que no deja nada.

Es posible que Maupassant sea de esos a quienes no se relee.

Pero los que quieren ser releídos no serán leídos.

 

20 de febrero. Para sostener una conversación en sociedad hay que saber una cantidad de cosas inútiles y estar al corriente.

*Yo no sé correr. Quédate, pues, en tu casa.

* Tristán Bernard me dice que tengo mucho de Dickens. Uno más a quien tendré que leer, puesto que me le parezco. ¡Ojalá no sea tan aburrido como los otros!

 

16 de marzo. Nulla dies sine linea. Y escribía una línea diaria, no más.

 

* ¿Por qué Claudel escribe de una manera Tête d'or y La Ville y de otra manera sus composiciones para obtener el cargo de vicecónsul en Nueva York? El artista debe ser el mismo cuando reza que cuando come.

 

17 de marzo. Fatiguémonos, fatiguémonos para vivir pronto y morir más pronto.

 

21 de marzo. No le interesa su dinero, sólo le interesa el dinero ajeno.

 

24 de marzo. Llevaba su corona de laureles sobre la oreja.

 

27 de marzo. Esta mañana fui a ver a Papon, que estaba segando la alfalfa. Cuando me ve no deja de trabajar. Con sus setenta años, me dice:

-¡Vaya! Si yo estuviera bien alimentado iría lejos todavía.

Dejó de segar y, luego de beber agua de una botella que levantó del suelo, cubierta por su blusa, agregó:

-Le aseguro que con un litro de vino de vez en cuando no sería fácil que reventara.

-¡Qué bueno es Papon!

Y yo porque tengo un poco de dinero, leo muchos libros, escribo algo, me lavo y por la noche miro las estrellas en el cielo, tengo lástima de este hombre que me cree superior a pesar de que no valgo ni más ni menos que él.

 

*León y su mujer se aman sólo en domingo; durante la semana no tienen tiempo. El domingo, después de misa, almuerzan pronto y se acuestan para no levantarse hasta el momento de ir a vísperas. Luego vuelven a acostarse hasta la mañana siguiente; a las cuatro, cuando que se separan: él vuelve a sus animales y ella a sus cachorros.

 

* Hay que amar a la naturaleza y a los hombres a pesar del barro.

 

28 de marzo. Cuando un amigo de colegio se topa con Barrès dice: Sí, alguna vez nos hemos encontrado en la calle.

 

Con motivo de L'Ennemi des lois, Valentin Simond le preguntó a Barrès cuánto quería.

-¡Bah!  contestó éste , yo soy lego en asuntos de dinero; deme lo mismo que a Anatole France y no hablemos más de eso.

 

*Pero, Maurice, lo que me estás contando no es tuyo.

-¡Oh, querida mía! -responde Barrès a su mujer-, cuando hallo una historia divertida sería tonto si no me la apropiara.

 

-Entre los jóvenes, usted es el mejor analista  me dice León Daudet . Gouncourt me decía:  No se puede ir más lejos. Toma usted el amor y exclama: "Veamos cómo es esto, os lo mostraré." Sin duda a usted le gusta Taine.

Nada contesto, me es tan indiferente como Zola.

De todos modos, usted está muy seguro de sí mismo, tiene un método infalible y seguirá descortezando el universo.

-Soy un inquieto  afirmo , no soy claro, y si supiera lo que debo hacer mañana, inmediatamente buscaría otra cosa.

 

En arte, el buen gusto es todo; gracias a él no escribimos ciertas cosas peor que otras.

 

30 de marzo. Habría que escribir teatro satírico con la precisión de un Beaumarchais y la riqueza de un Rabelais.

 

*Hay personas que durante toda su vida no dicen sino: "Sin duda, de acuerdo, es terrible, es admirable, es extravagante, qué raro..." Son personas que carecen de valor por sí mismas, pero que son muy útiles a los demás, pues sirven de verbos auxiliares.

 

5 de abril. En su hijo de cuatro años intuía ya a un enemigo.

 * La cortesía exige que dos personas que se cruzan levanten al mismo tiempo sus paraguas y se enganchen.

 24 de abril. Un temblor agita las hojillas de su alma.

 * Subir al cielo por una cuerda de ahorcado.

 25 de abril. He perdido dos meses: febrero y marzo. Quizá hubiera hecho una obra maestra; la obra maestra que no haré nunca.

 26 de abril. Cuánto más lee uno menos imita.

 28 de abril. Cuando quiero ser hombre de acción leo la vida de Balzac con Téophile Gautier. Me basta. Durante una hora siento la fuerza, el deseo de grandezas. Soy un caballo brioso cuyo impulso nada resistiría, pero luego me calmo, dejo de pensar en eso; he sido hombre de acción como cualquier otro.

 1º de mayo. Está envejeciendo, trata de parecerse a Voltaire.

 3 de mayo. Feliz de haberme echado al mundo a la espalda, Pelo de Zanahoria huye, abandonando a su familia. Al llegar al bosque duda, un poco asustado ante esta espesura tenebrosa que le oculta el cielo, del porvenir.  Si soy desdichado  dice , por lo menos habré labrado yo mismo mi desdicha.

 5 de mayo. Se peocupaba ya de convertirse en símbolo.

 11 de mayo.  He cometido dos felonías en mi vida  decía el otro día D'Esparbès : dedicar dos cuentos: uno a Coppée y otro a Theuriet.

 Coppée acaba de pagar generosamente la primera, hoy con un editorial del Journal; Theuriet no se hará esperar.

 12 de mayo. Di alguna vez la verdad para que te crean cuando mientas.

 * El mundo acaso haya sido creado para el mal. Si en lugar de contrariar su movimiento lo siguiéramos obtendríamos buenos resultados.

 13 de mayo. Algunas veces escuchaba, ya en la tumba, los discursos de los "delegados" literarios.

 16 de mayo. Lo divertido, en el teatro, es salir durante el intervalo, saludar, distribuir apretones de manos, escuchar opiniones sobre la pieza y formarse una opinión intermedia, sin esfuerzo, con todas las opiniones extremas.

 19 de marzo. Le gastaba bromas a D'Esparbès cuando él me dijo:

  Para mí, tú eres el escritor de la época.

 Le creí al momento y me arrepentí de mis bromas.

 20 de mayo. La mujer más extraordinaria que hayamos encontrado es la que acabamos de dejar.

 24 de mayo. El gordo Gaudillot, que silba cuando habla, dice mientras dibuja:

  Es curioso, qué difícil es dibujar cuando uno no sabe.

 También pinta un poco.

  Es gracioso  insiste.

 Que mi criada vaya a donde quiera  agrega  , siempre que no me lleve.

 Juega al chaquete y cuenta los puntos con los dedos como si trotara sobre el tapete o como si atravesara un río, saltando de piedra en piedra.

 * Vivir su ínfima vida de animal un poco privilegiado.

 27 de mayo. La gloria le valió que a veces lo invitaran a cenar viejas damas, incapaces hasta de quedar encintas.

 * Lo que llamamos el genio de Claudel  dijo  no es más que afasia: profiere fuertes sonidos: algunos claros y otros ininteligibles. Nos llena los oídos de ruido, que algunas veces tiene sentido. Un hombre de genio debe saber componer. De lo contrario vale más un hombre con talento.

 Como exageración esto no es exagerado.

 * Habría que renacer varias veces: una vida par la pintura, otra para la música, etc. Después de trescientos o cuatrocientos años quizá pudiéremos completarnos.

 31 de mayo. El socialismo en el teatro es como invitar a un emperador de Alemania a presenciar las maniobras de tiro en el campo de Vincennes para que nos devuelva Alsacia.

 * Si la palabra culo está en una frase, por sublime que ésta sea, el público no oirá más que aquélla.

 * Mucha gente, al salir de los Tisserands, dice: "Y ahora, vamos a cenar." Nos dejamos conmover por la miseria ajena. Nos hace bien, nos sentimos mejores, más dignos, más importantes, pero de allí a dar dos céntimos...

 *  Tengo hambre, dices.

 Yo no tengo hambre y mi vida no vale más que la tuya. Tú te vanaglorias de tener hambre y, porque la tienes, te crees más interesante que yo.

 * Por humildad no amas a los desheredados. No desciendes hasta ellos, sino que los alzas hasta ti para decir luego: "Somos hermanos". Pero el desheredado podría contestarte:

  ¿Qyé hay de común entre mi miseria y esas pequeñas dificualtades con que tropiezas en tu vida? Te hastías un poco, tu mujer hoy te fastidia. El director de tu periódico pasó a tu lado sin sonreírte y crees que sufres. A decir verdad: ¿qué tenemos de común tú y yo?

 10 de junio. Era un pintor original; a pesar de sus éxitos nunca quiso que le pagaran por su pintura más de setenta y cinco céntimos por hora, es decir, lo que cobra un buen obrero.

 14 de junio. Le expliqué qué es una estrella fugaz y ella comprendió tan bien que, cuando llegó la noche, tomó su cesta y se fue al campo a recoger estrellas caídas.

 15 de junio. Era tan sucio que cuando un perro lo lamía creíamos que lo hacía para limpiarlo.

 * Ella dejaría escapar un secreto que no posee.

 20 de junio. El arroyo murmura sin cesar contra los guijarros que intentan impedir su carrera.

 4 de julio. François Coppée me llama "hijo querido". Es una gran amabilidad, pero parecemos dos ebrios.

 8 de julio. De la utilidad de las mareas. El mar va de una orilla a la otra para tapar los agujeros que los niños hacen en la arena de la playa.

 13 de julio. Víctor Hugo es el único que ha hablado: los demás hombres balbucean. Algunos pueden parecérsele por la barba, el ancho de la frente, los cabellos inarrancables, medallones de tijeras y terror de barberos, o bien por su preocupación por representar el papel del abuelo o de político. Pero si abro al azar cualquier libro de Víctor Hugo me encuentro con una montaña, un océano, lo que queráis, pero nunca con algo que puedan alcanzar los otros hombres.

 17 de julio. Imitad, imitad tan servilmente como podáis; yo reeleré una vez más Le neveu de Rameau.

 20 de julio. Cuando el mar sube y cubre la playa Pedro dice:

  El mar me robó mi sitio.

 12 de agosto.  Señor, ¿tiene usted la bondad de permitirme una pequeña indiscreción?

  No, señor.

 25 de agosto. Se arrojó al abismo dejando su pantufla en el borde para inmortalizarse. Pero nadie encontró jamás la pantufla.

 * Me salvé, como si una avispa hubiera picado el dedo del destino y súbitamente el destino hubiera retraído el dedo (variante).

 5 de setiembre. ¡Cómo explicar la delicadeza de lo que sucede cuando una mosca brillante se posa sobre una flor! Las palabras son duras y caen sobre la imagen como aves de presa.

 * No me aburro en ninguna parte porque creo que aburrirse es ofenderse a sí mismo.

 * Dije a Eloi:

  ¿Por qué ha escrito usted eso contra Martel?  No vovleré a saludarlo ni a hablar más con usted.

 En ese instante llegó Martel y le besó la mano.

 * Se llevaba a menudo la mano al sombrero como para saludar y hacerme creer así que conocía a muchísima gente.

 * Le hubiera gustado caminar, correr sobre el mar ante los marinos azorados.

 * Me dice que a él también le gustan mucho los libros y que acaba de comprar un atlas.

 * Eloi llevó un tarro de leche desde París para dárselo a beber a un ternero y comprobar si la leche estaba adulterada.

  Veremos  decía.

 6 de setiembre.  Si me casara con un calvo  exclamaba la joven  lo besaría por todas partes menos por el cráneo.

 * Cuando se le anunció a aquel funcionario "Su mujer ha muerto", preguntó:

  ¿Es un comunicado oficial?

 * Se diría que hay entre nosotros muchas agujas. A cada momento nos pinchamos; no es doloroso, pero la sangre brota lo mismo.

 * Somos dichosos cuando conocemos una familia a la que podemos quejarnos de la nuestra.

 * Teniendo algún dinero me dije: "Si intento ganar más la gente me criticará, puesto que ya tengo, y si me conformo con lo que tengo dirán que no es mérito trabajar en arte por el arte mismo, puesto que no necesito ganarme la vida." Después de este razonamiento algo severo opté por proceder a mi antojo.

 11 de septiembre. En realidad, amigo Barrès, o Paul Adam, o Bernard Lazare, ¿por qué acepta usted el juicio de la gente en política y no lo admite usted en el arte?

 14 de setiembre. Huir a una aldea y convertirla en el centro del mundo.

 15 de setiembre. Parecía dormir cuando escuchaba a las mujeres, pero a veces agitaba sus largas orejas de cazador de majaderías.

 * El olor a tinta mata mis sueños.

 18 de setiembre. Pequeñas "poses".

  Trabajo  digo  cada dos años; es suficiente.

  Yo  agrega Moréas  no trabajo nunca. ¿Y qué?

 E insiste:

  Huysmans es un filisteo.

 19 de setiembre. Los críticos, de los cuales nunca se habla y que hablan siempre de los demás, tienen derecho a la indulgencia.

 * Preferiría una mala teoría a una buena acción.

 25 de setiembre. Como hombre, aceptar todos los deberes; como escritor, permitirse todos los derechos, hasta el de burlarse de sus deberes.

 26 de setiembre. Fantec, que está aprendiendo a leer, le dice a su madre:

  Sóplame en voz baja, tan sólo un poquito.

 7 de octubre. Vendían un caballo: su oferta llegó a doscientos mil francos. Cuando pronunciaron esa cantidad fantástica el caballo, orgulloso, irguió la cabeza.

 9 de octubre. En cuanto entraba en una casa daba un golpe seco con su bastón en el forro de un sofá para ver si los dueños de la casa eran limpios y no salía polvo.

 * Verlaine llama "corregir pruebas" a tachar comas y buscar pelos a su copia.

 10 de octubre.  Querido lector  dice Schwob  , si usted vacila en aceptar mi trabajo, piense por un momento que he muerto.

 * Schwob cuenta:

  Un día Henri Monnier llegó tarde a un entierro. Al entrar en la habitación del muerto, en la que ya no hay nadie, pregunta a un criado mientras se calza los guantes: "Entonces, ¿no queda ninguna esperanza?"

 * Y ese otro chiste:

 Un hombre que sigue a un entierro pregunta a otro:

  ¿Sabe usted quién ha muerto?

  No sé, creo que es el que va en el primer coche.
 12 de octubre. Sin embargo encontré a un caballero tan triste como yo. Tan triste que, en esa calle llena de gente, nos saludamos como dos que se han extraviado en medio del campo.

 14 de octubre. ¡Oh, crítico! Comprendo muy bien su crítica. ¿Sabe usted? aquí, entre nosotros: a veces a mi tampoco me gusta mucho.

 * Una buena frase de labios de Couteline:

  No se amargue, Renard.

 ¿Para qué decir "tiene" o "no tiene talento?" Digan lo que digan no hay pruebas.

 Pero de pronto todos se ponen de acuerdo, la conversación se torna interesante, se anima. Porque en lugar de habla solamente de arte se trata del dinero que produce.

 Alguien cuenta que Zola gana cuatrocientos mil francos por año y que un diario le ha ofrecido diez mil francos por cada artículo semanal; que Daudet debe de estar furioso y que Vandérem orientado por Capus, está ganando lo que quiere.

 ¡Qué claro y cautivante es todo eso!

 27 de octubre. ¡Cuánto talento hay que tener para escribir en un diario!

 1º Cuidarse de no resbalar sobre las mondaduras y la suciedad de la escalera que lleva a la sala de la redacción.

 2º Caer en gracia al empleado.

 4 de noviembre. En general, no hay nada más insípido que las conversaciones de los viajeros: cambian de lugar, no de ideas.

 * A veces deslizaba en la conversación una idea que los otros desarrollaban.

 * ¡Goncourt se queja de estos tiempos!

  Habría que hacer una obra maestra por año para no caer en el olvido. Tendré que decidirme a editar un fragmento de mi Journal, no la parte que me concierne, aunque sea la más interesante. Me gustaría que me visitara usted el domingo.

 Nos separamos y, como tenemos que hacer el mismo camino, tomamos cada uno por una acera. Para no volverlo a encontrar espero que el maestro, que camina despacio, tome la delantera. Hay mármol actualmente entre los viejos y los jóvenes.

 6 de noviembre. Conocía su genealogía, sus antepasados, como la palma de la mano, pero no estaba seguro de su padre. Cuando llegaba ahí decía:

  Ya no respondo de nada.

 7 de noviembre. Eduardo Cadol, condecorado, algo siniestro, se lamenta de que Daudet, que era muy amable antes de la guerra del setenta, lo saluda ahora distraídamente. Se ve que le fastidia. ¿Cómo! ¿También su hijo escribe? Pues entonces, muy pronto escribirá la mujer de éste.

 8 de noviembre. Es tan viejo que las palabras que salen de su boca tienen un aire histórico.

 11 de noviembre. Bernard conoce esta anécdota por boca de Heredia:

 En el momento de casarse Bergerat le dice a Gautier:

  Sabrá usted que soy hijo natural.

  Todos somos, en cierto modo, hijos naturales. Pero debo confesarle que mi madre vive maritalmente con un sacerdote.

  No podría vivir con nadie más honorable.

 12 de noviembre. Bernard a un coche fúnebre:

  Cochero, ¿está libre?

 14 de noviembre. El empréstito:

  ¿Cuánto quiere usted?

  Me alcanza con cien francos.

  No se ofenda, pero puedo prestarle más.

  No me atrevía, pero ante su ofrecimiento, le pediré doscientos francos. Sí, con doscientos francos me alcanza.

 Es usted extraordinario.

 *  Yo  dice Courteline , afortunadamente, tengo aún toda mi familia, pero mis padres son como bustos puestos sobre una repisa. Va a ser terrible el día en que me caigan sobre mi cabeza.

 17 de noviembre. Había allí cuatro hombres siniestros que hablaban de Téophile Gautier como si acabaran de asesinarlo.

 21 d noviembre. Detenía a una mujer en la calle y le preguntaba:

  Y tú, ¿cuántas veces has engañado a tu marido?

 * Recibía muchas visitas de amigos, porque hubiera podido colocar en su ventana el siguiente cartel: Aquí se lee el Larousse."

 * Mal nutridos, todos mis proyectos murieron de hambre.

 22 de noviembre. El duelo de los distraídos:

 Como no se veían desde largo tiempo y ya habían olvidado los motivos de su duelo, tan pronto se divisaron corrieron el uno hacia el otro, se saludaron, se dieron la mano y, dejando ahí plantados a los testigos, se alejaron lentamente conversando y desaparecieron en el bosque.

 * ¿No cree usted, como yo, que la política es una cosa admirable?

  Sí señor, comparto su opinión, es una cosa repugnante.

 23 de noviembre. Coolus me cuenta esta idea artística de Mallarmé. Una niña pequeñita lleva un paraguas pequeño. Se acerca un ómnibus de cuatro caballos, enorme como un monstruo. La pequeña levanta el paragüitas y el monstruo se detiene.

 * Un chiste de vieja, a su puerta, a la hora del crepúsculo:

  ¡Pero ya no ves nada, mi querida!

  Tejo al son de mis dedos.

 

3 de diciembre. Para Forain. La mujer, en su cama, vuelve la cara y el hombre se viste.

  ¡Pero estos tirantes no son míos!

 

4 de diciembre  Cuando me alejo de Tristán Vernard me digo: "Tengo que escribir baladas para Le Figaro, agudezas, ganar dinero, etc." Cuando dejo a usted, Schwob, siento deseos de encerrarme en mí mismo como en una cueva. Me imaginación maleable se amolda a todas las medidas.

  No tema. En cuanto volvemos la espalda se libera usted de Bernard y de mí y hasta nos da un puntapié a cada uno.

  Según Gourmont  me dice Schwob , sus artículos de La Revue Blache debieran titularse: Scalps de puces.

 

6 de diciembre. El árbol que, con su rama extendida, parece decirme: "Te ordeno".

 

7 de diciembre. El hombre duro realiza una acción heroica. Compra uvas y mandarinas para llevárselas a una enferma. Mientras va andando piensa: "Le daré una gran alegría. Viniendo de mí estas frutas le parecerán de oro." Sube las escaleras y llama. El amante, llorando, abre la puerta. Llora, llora, sin poder contener sus lágrimas, que le mpiden hablar. El hombre duro adivina y, sin decir nada, se va, llevándose la caja de frutas. (Presentimiento: La amiga de Schwob murió en la noche del 7 y el telegrama de Schwob se cruzó con mi caja.)

 * Todos saben que quien dice: "No soy más que un hombre de negocios", se expone a que otro le diga: "Yo no entiendo nada de negocios".

 

16 de diciembre. Dejar todo inconcluso para poder volver sobre ello más tarde con gusto e interés.

 

17 de diciembre. Bajo una encina me siento druida.

 

19 de diciembre. El desdichado a quien todos consuelan por su pérdida de un ser querido va de casa en casa, come, llora en todas partes y, cuando teme que lo dejen solo, es como si la muerta volviera a morir.

 

* Pieza en un acto. Hacia el fin de su vida él le hace una confesión: Un día una joven que quería tener un hijo se le arrojó al cuello. El la tomó "en tu cama, madrecita", y nunca lo dijo. Dio a su mujer gloria, dinero y felicidad, pero siempre sentía esa nubecita que venía quién sabe de dónde y que no quería marcharse. Por fin, hoy, confiesa:

¿Me guardas rencor?

No  dice ella , poque... yo también...

E inventa un adulterio. Él sufre.

Es mentira, dice ella. No es cierto. He querido que sintieras el daño que me causaste hace un momento. Me he vengado en parte; ahora basta, a reírnos de esto.

Pero eran ya tan viejos que no pudieron sino sonreír.

 

22 de diciembre. La recompensa de los grandes hombres es que, mucho tiempo después de su muerte, aún no estamos seguros de que estén muertos.

 

* Sólo le quedaba su avaricia. Recorrrió la aldea para tratar de vender, de puerta en puerta, la cuerda que conservaba para ahorcarse.

 

* Ese libro "fuera del comercio" porque no se vendería.

 

26 de diciembre. Al finalizar una larga discusión llegamos a afirmar que, en el fondo, nada hay tan particular como una idea general.

 

* El Cristo no es más que un tema literario de moda.