TESORO DE GUATAVITA

 

                                                                         Juan Rodríguez Freyle

 

Dijéronle a Guatavita cómo los españoles habían sacado el san-tuario grande del cacique de Bogotá, que tenía en su cercado junto a la sierra, y que eran muy amigos de oro, que andaban por los pueblos buscándolo y lo sacaban de donde lo hallaban, con lo cual el Guatavita dio orden de guardar su tesoro. Llamó a su contador, que era el cacique de Pauso, y dióle cien indios cargados de oro, con orden que los llevase a las últimas córdi¬lleras de los Chios, que dan vista a los llanos, y que entre aque¬llos peñascos y montañas lo escondiesen, y que hecho esto se viniese con toda la gente al cerro de la Guadua y que no pasa¬se de allí hasta que él le diese el órden.
El contador Pauso partió luégo con toda esta gente y oro la vuelta de la última cordillera, que desde el pueblo de Guatavita, de donde salió, a ella hay tres días de camino. Escondió su oro él don-de no lo sé. Volvióse con toda la gente al cerro de la Guadua, guar-dando el órden de su señor, a donde halló al tesore¬ro Sueva, caci-que de Zaque, con quinientos indios armados, el cual pasó a cuchi-llo a todos los que habían llevado el oro a escon¬der, y al contador Pauso con ellos. Parece que este fue consejo del diablo por llevarse todos aquellos y quitarnos el oro; que aunque algunas personas han gastado tiempo y dineros en bus¬carlo, no lo han podido hallar. Contóme esto don Juan de Guata¬vita, cacique y señor de aquellos pueblos y sobrino del que mandó esconder el oro;